La batalla en Georgia puso de manifiesto la verdadera óptica política mundial. El resumen continua siendo al mismo que 80 años atrás.
Si las matanzas de Staling a las ideas de Hitler no han producido más que muerte, el surgimiento de EEUU como imperio único emergente de la caída del muro de Berlín produjo una decadencia absoluta de las libertades y la desilusión frente a los sistemas democráticos.
Europa cae en extremismos una vez más, y Zapatero es quizá la única excepción continental entre los extremos emergentes en Francia, Alemania e Italia.
América Latina, como los EEUU están inmersos en procesos políticos erráticos, salvo raras excepciones como es el caso de Brasil y Uruguay.
Mientras en Argentina está presenciando una suerte de Castrismo ideológico, negando absolutamente la historia de su movimiento social Justicialista, con idéntico método aplicado por las sucesivas dictaduras militares y pseudos democracias a partir de 1955, Bolivia se debate el futuro entre la siembra de rencores internas con influencias excesivas e ideológicas y teológicas centroamericanas.
¿Qué ocurrió?
La repetición del viejo pacto de Yalta, esta vez a finales del siglo XX, no podía sino llevarnos a consecuencias más alarmantes que a las que estamos asistiendo.
La vacuna sigue siendo la misma para todas las geografías y latitudes. La democracia tan esgrimida y bastardeada no produce hoy, en el íntimo pensamiento del nuevo siglo más que desilusión.
La resultante
El maravilloso pueblo mexicano se hunde de la mano de una clase política incapaz de menguar las acciones de las mafias del secuestro y el narcotráfico, Colombia en manos de legiones similares no alcanza a instaurar un orden político efectivo en el país, sin ser partidario de Lula debo reconocer que fue quizá el único en alzar la voz en la FAO 2008 para poner en evidencia una UE que de solidaridad habla sin comprometerse mucho.
Argentina, el experimento liberal fracasado visto y oído, viró el timón 180 grados para culminar un régimen tan contradictorio que se proclama progresista pero que cada vez se asemeja a la Cuba de Fidel Castro. Control.
Ni el mismísimo Perón creería lo que sus traidores han avanzado, han impuesto y han establecido en el país cuya proyección era la más próspera del cono sur en los últimos 80 años.
De la democracia en América Latina, Rusia, y el Este Europeo, ni vestigios. La única equidad alcanzada con eficacia y eficiencia admirables fue la instauración de regímenes despóticos y un reparto generalizado de miseria y desolación.
La tecnoreligión
Si la fuerza fue el método aplicado por las potencias comunistas rusas, las fuerzas capitalistas anglo-americanas, y el corporativismo nazi-fascista, el reordenamiento mundial posterior a 1989 atrajo nuevos actores pero con las mismas viejas esencias.
China, India, Corea, se suman a un ajedrez más complejo, la eterna rencilla de Oriente Medio sigue tan y más encendida que ayer, la potencialidad de toda el África generosa, cuya sangre corre y se derrama de acuerdo a las guerras digitadas desde el exterior, feneciendo. Y América Latina cada día más endeble de los caprichos de la necesidad de consumo del primer mundo.
El control tan necesario por ambas estrategias imperiales, a la derecha y la izquierda, se ejerce hoy dentro de una tecnoreligión a punto de institucionalizarse. Escudos antimisiles de rayas y estrellas, misiles interncontinentales moscovitas, bombas atómicas amarillas y enredadas empresas anglo-europeas están marcando el rumbo de una autodestrucción a mediano plazo.
El control de la red de redes es la prioridad política del primer mundo, donde los atómicos forman el club y elite, desde la hoz y el martillo a las rayas y estrellas, transformando la historia en absolutismos, los héroes en villanos y los déspotas en dioses.
Así, el tecnocontrol necesita inexorablemente de un papá, diestro y siniestro, para explicarnos cuan equivocados estamos al pretender libertad y democracia, tergiversando todo cuanto sea necesario, para reescribir una Biblia donde los profetas sean desde Stalin a Hitler, y desde Obama a M. Tacher.
Bienvenidos al mundo donde los tibios escriben sus políticamente incorrectos post a pedido de los imperios, mientras los boludos seguimos predicando en el desierto.
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